Artículo de Juan B. Carpio – Aliara y la música tradicional de los Pedroches.

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Artículo de Juan B. Carpio publicado en el diario "La Comarca" y en su blog

Artículo de Juan B. Carpio publicado en el diario “La Comarca” y en su blog

Anoche tuvimos la oportunidad de disfrutar de un buen concierto de Aliara en la Plaza de las Siete Villas de Pedroche, como aperitivo del FolkPozoblanco 2015, que se celebrará el próximo fin de semana en Pozoblanco. De Aliara y del festival he escrito en varias ocasiones en este blog (1, 2 y 3), y ahora reproduzco el texto publicado el pasado sábado 25 de julio en la sección “Patrimonio Histórico de Los Pedroches” del semanario La Comarca.

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Ahora que se acerca la celebración de la edición número 27 del festival FolkPozoblanco, no quiero dejar pasar la ocasión para hablar de la importancia del Patrimonio Inmaterial y, en concreto, de la música tradicional. Durante las últimas décadas, diferentes grupos de personas han trabajado desde los distintos pueblos de nuestra comarca para conservar viva nuestra memoria musical. Resulta especialmente destacable la labor de investigación y difusión realizada por Luis Lepe y el trabajo de grupos como Jara y Granito desde Villanueva de Córdoba, Alcaria desde Alcaracejos o la Agrupación Musical Gachera desde Pedroche, por poner algunos destacados ejemplos. Pero permitidme que, en este artículo, destaque especialmente el impresionante regalo que, durante más de 30 años, nos ha ido dejando Aliara.

Como ocurre con el patrimonio arqueológico, monumental o documental, también la música tradicional, como parte de nuestro Patrimonio Inmaterial o Intangible, está muy relacionada con la historia de nuestra comarca. Una tierra hoy aislada, lejana respecto a los grandes centros de decisión, pero que históricamente ha estado íntimamente conectada tanto con la Meseta como con el Valle del Guadalquivir. No en vano algunos de los principales pasos naturales que conectan el centro de la Península con el sur andaluz cruzan nuestra comarca. Unas importantes rutas comerciales utilizadas desde la Prehistoria y que se mantuvieron activas hasta tiempos mucho más recientes por el trasiego de los pastores de la transhumancia. De ahí que las canciones que nuestros mayores repetían estén muchas veces influidas por el folclore castellano, e incluso cántabro o gallego.

A finales del siglo XVIII, por diferentes intereses económicos y políticos, la comunicación entre Castilla y Andalucía se traslada al puerto de Despeñaperros. La comarca de Los Pedroches comienza, ahora sí, un largo período histórico de olvido y aislamiento. Al abandonarse las rutas históricas y quedar lejos de las grandes vías de comunicación, nuestra comarca perderá los continuos contactos con el exterior. Un cambio que fue muy negativo para su desarrollo económico, pero que permitió la pervivencia de una cultura tradicional característica hasta bien avanzado el siglo XX.

En distintas ocasiones he hablado de la fragilidad del Patrimonio Histórico y de la necesidad de velar por su conservación. Esto, que resulta evidente en el caso del Patrimonio Monumental, no siempre lo vemos tan claro en unas formas de nuestro patrimonio que no son tangibles. Nos alarmamos ante las grietas que puedan surgir en la torre de la iglesia, en el castillo, pero olvidamos frecuentemente que la globalización, apoyada en impresionantes medios de comunicación de masas, ha transformado completamente nuestra cultura, que cada vez está más lejos de la de nuestros abuelos y más cercana a la existente en cualquier otro punto del planeta. Son los tiempos, y no podemos –tal vez tampoco debamos- luchar contra todos estos cambios. Pero sí tenemos la obligación de conservar nuestra memoria, la que nos han dejado nuestros mayores, para transmitirla a quienes nos sucederán.

En este sentido, me parece fundamental la labor que, en Los Pedroches, han realizado los componentes de Aliara desde la formación del grupo en 1978. Por una parte, desarrollando un impresionante trabajo de investigación con el que han conseguido mantener vivas unas letras y unas melodías que cada vez iban recordando menos personas. Impidiendo que, con la desaparición paulatina de nuestro mayores, que aún conservaban en su memoria las canciones de su infancia, de su vida, perdiéramos todos una parte importante de nuestro Patrimonio. Por otra parte, y no menos importante, contribuyendo a concienciarnos a todos de la importancia de este patrimonio musical. Todos sabemos que no se conserva lo que no se aprecia. Y no se puede apreciar lo que no se conoce. Aliara nos ha hecho conocer una parte importante de nuestra cultura tradicional y a través de sus conciertos, y sobre todo de las 26 ediciones del FolkPozoblanco, nos han hecho disfrutar de nuestra música.

Conocemos, apreciamos y disfrutamos con las jotillas que se cantaban en las antiguas faneguerías durante la recogida de la aceituna, con las coplas de piconeros, pastores, segadores, con las antiguas tonadas religiosas. Una música que está profundamente enraizada en nuestra comarca y que nos permite conocer mejor nuestra historia y, en definitiva, conocernos mejor a nosotros mismos. Y todo ello gracias a una serie de personas que se han preocupado por recoger testimonios orales para rescatarlos del olvido al que estaban abocados.

 

No sólo es mérito de este grupo concreto, por supuesto, pero creo que debemos reconocer que Aliara ha sido fundamental en este proceso. Y así se le reconoció públicamente en 2001, cuando obtuvo el Premio Andalucía de la Música al mejor trabajo de música tradicional o, más recientemente, el premio “una vida al son” otorgado por el Festival Al son de la Subbética. Creo que desde Los Pedroches tenemos que sumarnos también a los aplausos que recibe Aliara lejos de nuestros pueblos. Porque, además de todo lo dicho, sus componentes trabajan año tras año para ofrecernos, por puro amor al arte, a la cultura, a la música, uno de los más importantes festivales de música tradicional de nuestro país. Por el FolkPozoblanco han pasado iconos del folk como Nuevo Mester de Juglaría, Los Sabandeños, Luar na Lubre, Eliseo Parra, Jaime Lafuente… Y hemos descubierto a nuevos valores que, como ocurriera el año pasado con Ringorrango, nos han sorprendido con su extraordinaria calidad. En esta edición, después del pistoletazo de salida que supuso el concierto de Acetre el mes pasado, vibraremos con Pepica y los Bichejos, Olga y los Ministriles, la Banda Morisca, Wyrdamur, Mujeres con Raíz y, por supuesto, Aliara. Y disfrutaremos aún más sabiendo que lo mejor está por venir. Porque tenemos la suerte de contar con Aliara y con muchas ediciones futuras del FolkPozoblanco. A disfrutarlo.

Aliara vuelve a las Cruces … de Añora

El Ayuntamiento de Añora – uno de los escasos en Los Pedroches que programa en sus actividades música tradicional de la tierra – nos hace volver a vivir un ritual del que nos embriagamos sin remedio allá por 1980. Recordamos especialmente aquella noche cuando las cruceras sentían sorpresa y gozo de ver a un puñado de jóvenes “cantar a la Cruz” con las viejas coplas noriegas. Y además, únicas. Aquello fue un punto de inflexión para que esas coplillas, casi perdidas, volvieran a cobrar vigor.

Pues estaremos allí, el 2 de Mayo a las 23:00 en concierto, y después nos daremos el gustazo de “cantalle a la Cruz” y disfrutar del chocolate y la genuina repostería que tan generosamente nos ofrecen las cruceras noriegas.

Cartel Fiesta de la Cruz 2015

PRESENTAMOS NUESTRO DISCO “NAVIDAD EN EL VALLE DE LOS PEDROCHES”

UNA NOCHE MÁGICA

Parece que los duendes  de la Navidad invadieron el Teatro El Silo de Pozoblanco la noche del día 13. Dicen que fue un gran éxito pero, realmente, el mérito lo tiene la increíble música de navidad de nuestra tierra. Quizás anoche descubrimos con sonidos y ante la sociedad de Los Pedroches lo que estaba oculto desde hace demasiado tiempo.

Con el impresionante sonido de este teatro en manos de técnicos como Vicente Castro de “sonido caseauto” a la mesa y Juan M Jiménez (Lele, a los monitores y responsable técnico del teatro y a su equipo), fue posible estar a gusto en el escenario. Para nosotros, este disco era un reto y un objetivo a cumplir. Mucho trabajo riguroso, ilusión y buen humor, han sido las claves.

En la interpretación final, la última, el bis, hicimos de orquesta para todo un teatro que cantó a coro el “torreznito del pico”. Fue realmente impresionante e insólito. Gracias.

Y también fue una noche de agradecimientos: a los editores del disco, la FUNDACION RICARDO DELGADO VIZCAÍNO;  a IMPRENTA CASTRO, creativos del diseño gráfico; a los chicos y chicas de los colegios Salesiano (con Pedro García) y la Inmaculada (con Cati Ruiz) de Pozoblanco que pusieron las voces infantiles de los coros. Y también fue el momento, pues no hay muchas ocasiones, de reconocimientos a las maestras y maestros que al margen de su labor docente han enseñando a tantas generaciones lo que hoy sabemos de la música, sobre todo en la Navidad.  Aunque según nos señalaron después, nos dejamos atrás a otros muchos, como la gran maestra y pianista pozoalbense Dolores Lepe; pero es natural que los que componemos Aliara recordemos a los que hicieron huella en nuestro aprendizaje, como alumnos de colegio. Todos, de una forma de otra, han dejado su herencia musical en nosotros y nos han enseñado a amar la música. Por ellos estamos aquí.

Obviamente aquí no termina el trabajo realizado sobre la Navidad, faltan muchas cosas, las letras, los sonidos originales, las partituras, los comentarios. Todo llegará, ahora sólo esperamos y deseamos que con él descubráis un tesoro perdido.

Gracias a todos por vuestro apoyo.

Por ahora, los discos están a la venta en los lugares que se indican a continuación:

POZOBLANCO:

  • Mercado Navideño de Plaza de Abastos. Stand “Apervalle”
  • Radio Luz: c/ Mayor, 28
  • Papelería Lopez: C/ Mayor, 2
  • Papelería La Fragata. Avda. Marcos Redondo, 32

VVA. DE CORDOBA:

  • RADIO LUNA SER.

Premio “Una vida al son”

No es frecuente que los propios del gremio y en tu propia tierra, reconozcan, premien y distingan con un homenaje, un acto público y un hermoso distintivo, tu trabajo. Esto ocurrió el pasado sábado en Benamejí (Córdoba),  ALIARA fue premiado en el apartado “una vida al son”, dentro del festival “Al son de la Subbética”, dirigido por un afanado Gabriel Marín que derrochó esfuerzos porque todo estuviera perfecto. Sin duda, para nosotros fue una sorpresa, por lo dicho, pero nos llenó de orgullo. Poco tenemos que decir, sólo GRACIAS, no sólo por el reconocimiento, sino por el hecho en sí.

 

Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico

La revista Patrimonio Histórico del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico en su número 86 dedica la sección de “Bienes, Paisajes e Itinerarios” al Valle de los Pedroches. En el apartado dedicado a su música, nuestro compañero José María Sánchez Fernández, publica el siguiente artículo.

Enlace directo al artículo:

http://www.iaph.es/revistaph/index.php/revistaph/article/view/3501/3503#.VE-4mldZjIA

Enlace a la revista:

http://www.iaph.es/revistaph/index.php/revistaph/issue/view/88/showToc#.VE-5lVdZjID

 

 

 

FOLKPOZOBLANCO 2014, crónica de aquí.

 

Para un festival al que nadie le ha regalado nada, al que nadie le ha dado una oportunidad en los Medios andaluces y ha llegado donde está gracias al trabajo de sus creadores y al apoyo de su Ayuntamiento, podemos decir otra vez, ahí queda eso.

Porque  hemos llegado a la edición 26 con la misma capacidad de reunir a centenares de personas entorno  a la música y la danza tradicionales, sin cejar en nuestra obsesión por mantener un ápice de Cultura Tradicional en esta Tierra tan inhóspita de ello e ignorante de su propia historia. Y aunque esta realidad se imponga para quien lo medite un momento, lo cierto es que ALIARA y la CONCEJALÍA DE CULTURA del Ayuntamiento de Pozoblanco no sólo crean un magnifico espectáculo, sino que además consiguen durante unos días promover el debate entorno a la actualidad cultural de la Comarca e incentivar una cuestión tan importante para la tolerancia y la convivencia como es  el conocimiento de otras culturas a través de la música y los músicos, en teoría tan diferentes a  la nuestra, que entronca sin quererlo con sucesivas reuniones y coloquios de amigos y recien conocidos que intercambiamos opiniones, experiencias y a veces, ideas y pensamientos que vienen del Norte al Sur y otras que ellos se llevan como la transmisión oral que condensaba la vieja transhumancia. Al final, lo que compartimos es una forma de vida y de vivir.

Y es que el público de Pozoblanco, de Los Pedroches y el foránero que se acerca hasta nuestros escenarios no es cualquiera. Este, ya sabe. Con una propuesta muy interesante y heterogénea, a pesar del reto de estar a la altura del año anterior,  la programación de este año ha satisfecho todos los gustos y también ha causado sorpresas.

Sin duda, la presencia durante todo el festival del incombustible JAIME LAFUENTE propició los encuentros, la buena charla, el debate y la buena copa con la que bebimos de su excepcional sabiduría, tanta como la amistad y generosidad que derrocha. Días antes pasamos un rato único en su concierto de “De pícaros, picardías y otras melodías”, con el envidiable JESUS RONDA en el patio de la casa de la viga, escenario y rincón muy apropiado para las noches de verano.

Los incondicionales del NUEVO MESTER DE JUGLARIA nos pusimos las botas y a los que los conocieron por vez primera en directo les dejaron, dicen, un sabor a lo castellano puro y la auténtica música tradicional. Qué envidia.

La afabilidad y profesionalidad del canario  MIGUEL AFONSO se dejó sentIr de nuevo en el festival; primero con su entrañable muestra de los sonidos del forito canario junto al violinista LUIS MONTESDEOCA y luego poniendo en pie a las familias que asistieron a su espectáculo infantil en el que se acompañaba de excelentes músicos y fantásticas actrices y solistas. Desde luego, si a alguien no ha dejado de interesar la música tradicional, es a niñas y niños. Curioso.

La banda LUME DE BIQUEIRA se explayó en sonidos gallegos durante tres horas que mantuvieron embobados a los paseantes de las calles de Pozoblanco. Llamaba la atención su simpática seriedad y disciplina interpretativa. Recomendables.

LOS STOMPERS demostraron que no es vana la buena crítica que están teniendo en el panorama folk-pop-rock. Entregados y  cómplices con el público demostraron que en este festival sigue siendo necesaria una propuesta diferente.

Quizás, la mayor sorpresa la dieron RINGORRANGO. Muy recomendables, vanguardistas en la forma de mostrar la pureza de la tradición, exquisitos en su interpretación, perfectamente afinados, encantadores ellos y ellas, en definitiva, una propuesta tan novedasa como segura.

Y los anfitriones ALIARA presentando nueva formación (EVA FERNANDEZ se incorpora al grupo como voz y percusiones) y que logra así mantener los sonidos que caracterizan a este grupo desde sus inicios como un clásico de la música tradicional andaluza y no tan andaluza. Nos auguraron nuevo disco para Navidad e hicieron cantar y bailar a un público totalmente entregado. Con ellos intervino en un par de temas el onubense JAVIER JARAMILLO, antiguo componente que nos presentó y guió la noche del sábado. También nos acompañó en dos ocasiones la violonchelista CRISTINA AMOR, hija de nuestro compañero Doroteo en lo que esperamos sea la primera de una larga lista de colaboraciones y al bajo estuvo PEDRO DIAZ.

Por último mención especial a todos los medios que colaboran y siguen este festival, especialmente a DIARIO FOLK,  que apuesta fielmente por todo festival folk que se mueva  y también  para todos los técnicos que trabajan calladamente en el festival, especialmente a SONIDO CASEAUTO  y su mejor técnico VICENTE CASTRO. Y como no,  a un loco del folk incondicional, SEBASTIAN FERNANDEZ.

Cerramos esta edición con la esperanza y la ilusión en la siguiente, disfrutad de los reportajes fotográfiocos. Desde la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento Pozoblanco y desde Aliara, gracias a todos por vuestro apoyo.